domingo, 6 de septiembre de 2015

Amor crónico (100 palabras)


Maridaje musical: "Autumn leaves" (Eric Clapton) enlace youtube




Percibía su olor por todas partes, en una alucinación olfativa permanente. Lo suyo era un amor crónico, según rezaba el papel que bailaba entre sus dedos. Una rara enfermedad considerada extinguida. Sin embargo le había atacado con fuerza. Un simple análisis de una de las lágrimas derramadas a diario, condujo al diagnóstico.

La línea inferior describía el tratamiento a seguir de por vida:

píldoras abrazo y comprimidos de cariño suministrados por la persona amada”

Si eso no funcionase, la única opción restante sería la extirpación mediante alejamiento, hasta que el corazón se regenerase.  En ese momento se lograría la inmunidad”

martes, 1 de septiembre de 2015

En capilla

Maridaje musical: "Yumeji's theme" (Shigeru Umebayashi) enlace youtube




Era primeriza y aunque todos trataban de tranquilizarla, percibía claramente la sensación de que el corazón se le saldría por la boca de un momento a otro. Los nervios la atenazaban de tal forma que temía no ser capaz de cumplir con su cometido. Todos sus familiares y amigos esperaban impacientes, deseando ver el minúsculo personaje gestado en su interior durante los últimos meses. Eso aún la ponía más nerviosa. ¿Qué pasaría si algo no salía bien? ¿Qué les diría si no era capaz de darle vida? Buscaba acumular toda la energía posible en su vientre; en su centro, para poder empujar con fuerza llegado el instante decisivo. Debía relajarse, pero sin perder la tensión que le proporcionase el impulso necesario para afrontar la situación. Sabía muy bien lo que tenía que hacer, pero eso no conseguía calmarla. Respiró profundamente varias veces, inspirando y espirando a diferentes ritmos, tal como había aprendido a hacer en el curso de preparación. Ansiaba la llegada del momento en el que sus estridentes gritos rasgasen el aire, seguidos de un tenso silencio que debía ser quebrado por un aparatoso llanto. Esta sería la primera escena; la que certificaría el alumbramiento que todos esperaban.
           
            El momento se acercaba. Según lo previsto, un hombre entró por el otro extremo con aire preocupado. Ella contó hasta tres pausadamente y acto seguido irrumpió en el escenario proyectando con fuerza su frase. El hombre, titubeó unos segundos y finalmente se dejó caer en un sillón, llorando.