domingo, 19 de junio de 2016

Término


Maridaje musical: "Hugh" (Nightnoise) Enlace youtube





Me perdí en ese momento en el que la palabra surgió de su boca. Hasta entonces había permanecido muy atento a su intervención, comprendiendo todos los detalles sin que nada se me escapase, pero esa palabra me desconectó de la realidad. Fue como si un gran anzuelo me hubiese enganchado el cerebro. Me quedé anclado a esa sucesión de fonemas que conformaban el vocablo. El tiempo se detuvo y no sé cómo me levanté de mi asiento, ni cómo volví a casa.

      Durante los siguientes veinticuatro meses me empapé de su verdadero significado; la analicé detenidamente desde todos los ángulos; fue mi auténtica obsesión. Puede decirse que me inundó de tal manera que se integró en mi cuerpo. En el proceso descubrí que nunca la había comprendido de verdad. Invertí muchas horas en su estudio y llegué a pensar que acabaría conmigo, pero finalmente la dominé y con ello mi reloj vital se puso de nuevo en hora. hoy estoy preparado para pronunciarla sin ningún temor. Seis inofensivas letras, dispuestas en formación de ataque, armadas con una tilde que se clava como un puñal envenenado: Cáncer.
               

Amor de vidrio

Maridaje musical: "Unforgettable" (Dinah Washington) enlace youtube




¡Tú sabías que vendría! ¿Verdad? Lo sabías desde el  principio. Al final casi todas venimos a buscar tu cobijo para regenerarnos y comenzar de nuevo. Yo por un momento pensé que seguiría mejor suerte; que me quedaría con él para siempre. 

Me ilusioné cuando me solicitó para que compartiese mesa y mantel durante la cena. Me sobrecogí con el tacto de sus manos en mi cuerpo y deseé fervientemente que nuestras bocas se encontrasen. Fue tan halagador que no tuve más remedio que abrirme a él completamente y entregarle lo más valioso que poseía, para satisfacer su deseo. Creo que toda mi vida queda justificada con esas dos horas que estuve en su compañía. Dos horas en las que me consumía en silencio; sorbo a sorbo; copa a copa. Después, se levantó y me abandonó, depositando a mi lado el dinero estipulado, junto con una buena propina. Ni siquiera volvió la vista mientras salía del restaurante.

Ahora me siento vacía y recurro a ti con la esperanza de renacer; de reencarnarme, reciclarme y vivir, quizá bajo otra apariencia, una nueva existencia. 

¡No te quedes con la boca abierta como si todo esto te sorprendiese! ¡Tú ya lo sabías desde el primer momento!